MURO 29. Un Nuevo Latir. “No tiene la gallina agua para beber y convida al pato a nadar”
MURO 29
Buenaventura
11/09/2018
“Un Nuevo Latir”
“No tiene la gallina agua para beber y convida al pato
a nadar”
En el año 2003 ocurre
la séptima campaña para elegir alcalde de Cali por voto popular, transcurre en
la gobernación del Valle de Germán Villegas “el hombre del palustre” Qepd. Francisco
José Lloreda, hijo de una de las familias más poderosas del Valle del Cauca, se
presentó como candidato, y se inscribió también un hombre del pueblo, Apolinar
Salcedo, el “negro polo”. Cali venía de una alcaldía cuestionada de otro hombre
del “pueblo”, John Maro, sin embargo, la gente de la calle continuaba pasando
cuenta de cobro a la oligarquía Caleña,
no habían olvidado el abandono de las clases ricas por ellos, y, la “otra ciudad” podía seguir escogiendo alcalde, lo del gobernador escogiendo a sus amigos, era cosa del pasado.
El voto popular estaba
decidiendo el destino de las ciudades, era el momento de los pobres… Bueno, John
Maro Rodríguez le recibió a Ricardo Cobo, “musculitos” representaba a las
clases dominantes del Valle. Con John Maro llegó la primera alcaldía popular, y
ahora, venía la segunda, la del “negro polo”. Alcaldías oscuras llenas de
improvisaciones y malas decisiones “el
que nunca ha tenido y llega a tener,…”. Apolinar Salcedo es hijo de una
lavandera y un cortador de caña, lo que corrobora que “El País” y “Occidente”, periódicos
de las clases acomodadas de Cali, ya no ponían alcalde, la opinión estaba por
los lados de “El Caleño” y las emisoras de radio de estratos 1, 2 y 3. El negro polo fue destituido por celebración
indebida de contratos, la Procuraduría lo inhabilito por 16 años, su defensa se
basó en que hay sectores que no le perdonan su color de piel, que sea pobre y además,
ciego.
Vuelve y juega. Francisco
José Lloreda se presenta otra vez como candidato, por firmas, frente a Jorge
Iván Ospina, también por firmas, Lloreda es vencido por otro candidato del
pueblo, con la diferencia de que Jorge Iván ganó con voto de opinión, que
incluye todos los estratos socioeconómicos, el Dr. Ospina un hombre educado y
culto, llega a la alcaldía de Cali conociendo bien la política y a las clases
dominantes del Valle y del país, es hijo de un miembro de la cúpula del M-19, el
Dr. Iván Marino Ospina, Qepd.
El Distrito de Agua
Blanca, después de Siloé y el Calvario, es uno de los sectores más infortunados
y peligrosos de Cali, contiene el 30% de la población de la ciudad, con habitantes
provenientes principalmente del Pacífico colombiano, desplazados por la
violencia y la pobreza.
De una escombrera,
arranca “Nuevo Latir”, idea de Jorge Iván Ospina, éste inaugura el miércoles 8
de junio de 2011 con el presidente Juan Manuel Santos, la Ciudadela educativa
Nuevo Latir "para construir
emprendimiento, tolerancia y responsabilidad". Es una obra importante,
de 17.000 mt2 construidos en un lote de 26.710 mt2, cumple la sensatez de
educar al pueblo, a los más necesitados, y es además, a simple vista, un potente
edificio, de atractivo diseño, bien construido, “no parece hecho para los pobres” dirían algunos de la oligarquía
caleña, que hoy goza de alcalde. Es Maurice Armitage quién define el presente y
futuro de “Un Nuevo Latir”, éste, es más un tema de alcalde y menos de
gobernadora, y ahí, entra la Universidad del Pacífico.
En Unipacífico se
está acabando la plata que envía la nación ¿o ya se acabó?, y nada que llega el
dinero de la Estampilla, el préstamo de Infivalle tampoco, como que nada... Primero
empezaron a dilatar el pago de los sueldos, luego las prestaciones, después el
atraso llegó a dos meses sin salario, y, no se sabe sí habrá pago para fin de
año…lo que si se prevé, es una tercera purga, por aquello de las próximas
elecciones.
Entre tanto, la Mesa
Triestamentaria descubre el déficit y muta rápidamente a la Mesa
Multiestamentaria ante la gravedad y puesta en peligro de sus representantes –riesgos
disciplinarios y amenazas-, la Multi, logra con mucha dificultad acceder a
información oficial, consigue algunos datos parciales, y plantea una ruta con un
plan de emergencia “para salvar la Universidad”, hace un acuerdo con el rector
y su administración para evitar persecuciones, ocurren las Asambleas, el viaje
de la Multi a Bogotá, la Marcha, etc. No se pudo convencer al MEN (Ministerio
de Educación Nacional) de ampliar la base presupuestal, no valió alegar
abandono y discriminación del Estado con la Universidad del Pacífico, la
viceministra de educación superior estaba más datada que la Mesa, y sabía bien
que la plata sí alcanza, la administración actual tampoco pudo demostrar que el
crecimiento desbordado de la planta de profesores, administrativos y OPS (orden
de prestación de servicios), fue porque hay más estudiantes… ¿o?, en fin.
El dinero se acabó y
el déficit sigue creciendo sin control…, todos los acuerdos fueron violados,
llegó una delegación de la Subdirección de Inspección y Vigilancia del MEN para
patrullar todos los procesos administrativos, financieros y académicos de la
Universidad, situación que puede durar más o menos un año. Por otro lado, los
directores de Sociología y Agronomía abren disciplinarios contra las lideresas estudiantiles
miembros de la Mesa Multiestamentaria. La administración habla de demandar al
MEN, por evaluar mal el Plan de mejoramiento, con apenas un 9% de avance, bueno, ya un Juez colocó un rector, cual es
problema que otro evalúe el Plan de Mejoramiento de la Universidad. Del otro
lado, los docentes de Carrera se declaran en Asamblea Permanente “Para que no se apague el
pensamiento”, alegando también acuerdos
incumplidos, con ellos, con los ocasionales, catedráticos y demás empleados,
incumplimientos con la ley, todo en detrimento de la calidad académica y
administrativa.
Mientras tanto y
como si nada pasara, la administración se embarca en la construcción de “otra”
Universidad del Pacífico en Cali, en el “Nuevo Latir”, mandar educación
superior a los desplazados del Pacífico, ¿una
buena idea de la gobernadora?, con
ello se genera empleo, nuevos profesores, nuevos alumnos, nuevos
administrativos, educación profesional a los desheredados…qué más, y, con el
plus de que ya está construido, solo es llevar la organización, poner la franquicia
y listo. Preguntas: ¿y la financiación?, no hay problema, que los comerciantes
y ciudadanos de Cali la paguen, a través de la Estampilla, qué el MEN la pague,
a través de la ampliación de la base presupuestal. Otra pregunta: ¿y la calidad,
eficiencia, competencias, ética, certificación del MEN?...esto no tendría
respuesta dentro de la razón, hay que buscarla en la sinrazón, en la política,
y sí no está ahí, entonces en la politiquería o con los jueces…,”No tiene la gallina agua para beber y
convida el pato a nadar”
Y aquí seguimos,
navegando en un mar de incertidumbre lleno de corsarios, en un mundo plano,
rumbo al limbo…
Esto lo sabemos, solo quería escribirlo.
Hernán Ordóñez Valverde
Docente UNIPACÍFICO
Profesor Hernán, hace usted inquietantes cuestionamientos, interesantes en sí mismos. Muy pertinentes viniendo de un académico en ejercicio. Qué oportuno y refrescante en un entorno como el de la Universidad del Pacífico donde escasea la participación de los académicos.
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