Muro 24. -El Concurso- 28/07/2018. “Para la politiquería y la corrupción, todas las cartas deben estar marcadas” H.O.V
MURO 24
Buenaventura
28/07/2018
“El Concurso”
“Para
la politiquería y la corrupción, todas las cartas deben estar marcadas” H.O.V
En el año 2012, un
amigo me llamó desde el Canadá para avisarme de un concurso público de méritos de
profesores de planta en la Universidad del Pacífico “Hernán, hay una plaza que es de tu perfil…” le contesté: no mompa,
es en Buenaventura…, yo ya había empezado a enamorarme de Buenaventura desde la
época en que mi padre era el arquitecto diseñador de varios contratistas de la
CVC en el PLADEICOP, sin embargo, sabía de sus profundas dificultades con la
corrupción, …ese concurso debe estar arreglado –le dije-, unos días después, un amigo sociólogo de la Universidad del Valle refrendó la convocatoria, y le contesté
lo mismo, aunque éste aclaró que el evento, era coordinado por la Universidad
Nacional…en ese momento, me presenté al concurso.
Gabriel García
Márquez escribió “Un hombre solo
tiene derecho de mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse” creo en eso, la vida me ha hecho morder el polvo en varias ocasiones, y sí alguien me mira con ojos
de que te ayudo a levantar pero me quedás debiendo, prefiero esperar y
levantarme por mi cuenta, o no levantarme. No creo en las cadenas. Las cadenas
de favores se han tirado éste país y a Buenaventura, configurando el malhadado clientelismo.
Sí yo le debo el puesto a alguien, soy su esclavo. Los puestos se deben ganar
por capacidad, méritos, antigüedad y competencia, pues porque solo así se
construye un camino firme a la calidad. Y no es que no crea en la recomendación,
la ayuda, la gratitud, la lealtad y en el destino, es que también creo en la
justicia. Por supuesto, que ganarse un concurso no lo hace dueño del puesto,
para eso están las leyes, los reglamentos, las evaluaciones y los superiores jerárquicos,
que regulan la calidad del servicio.
Los concursos de
méritos constituyen por esencia una entrada a la modernidad, la pre-modernidad
es lo contrario, en ella, el mérito es ser amigo de quien dispensa los favores
y los reclama, esos que creen que son dueños de tu pellejo y de tu alma. Si la
Universidad es pública, y se sostiene con dineros públicos ¿entonces?
La Institución tiene
256 profesores, menos 16 de planta da 240 docentes aptos para el segundo
concurso –aunque, algunos no tienen interés en él-, en 5 años que llevo dentro
de la institución, no veo deficiencias cognitivas ni competentes en mis
compañeros como para no poder concursar abiertamente. Además, un concurso de
méritos coordinado por una Universidad pública de prestigio nacional, es
garantía de igualdad y transparencia para los 240 profesores, y, para docentes
formados, de afuera. Y, porque los
estudiantes y la sociedad, saben que se necesita seleccionar buenos docentes, los
concursos son para la Universidades, no para los profesores.
La propuesta que
hemos adelantado en la mesa triestamentaria y con la viceministra, es un
concurso docente de méritos coordinado por una entidad pública externa de
prestigio y garantía ética, bajo una base previamente decantada por los
representantes de profesores, estudiantes, y la administración de la
Universidad con sus directivos académicos. En esa mesa, debe participar
personas que no tengan interés directo en el concurso, para no quedar
descalificadas, dado que no se puede ser juez y parte al mismo tiempo. En asambleas
anteriores, los profesores de la Mesa Multiestamentaria han invitado a los
docentes de la del Pacífico a formar parte de las 5 mesas o grupos, con
diferentes temas relacionados con salvar la Universidad.
Si las cartas están
marcadas, cuál sería el mérito de cualquier concurso de méritos… en este mundo
rara vez las cosas son justas, excepto las que se consigan por mérito propio. Y
ni así acepto la discriminación positiva por méritos, porque sería aceptar, una
forma de exclusión que he sufrido.
Hernán Ordóñez Valverde
Docente Unipacífico
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