Muro 75. La Involución de la Universidad del Pacífico
Buenaventura 21/11/2021
Muro 75
La Involución de la Universidad del Pacífico
Hace once años, en el 2010, la Universidad del Pacífico ocupó el puesto
98 en el ECAES -Exámenes de Calidad de la Educación Superior, hoy pruebas Saber
Pro-, entre 247 universidades de Colombia, estuvo por encima de 149. Parece
increíble, sobre todo ahora que estamos en las últimas 10 instituciones, entre 296
IES -Instituciones de Educación Superior-.
Participé como candidato a la rectoría y logramos ubicarnos en el
segundo lugar en puntajes, la hoja de vida me situó, dado que, de los cuatro
candidatos presentados a la contienda, saqué el cuarto puesto en las votaciones,
el último lugar y muy lejos de los dos primeros, apenas consecuente con las
lógicas de la institución.
Los dos grandes barones electorales en ese momento, eran,
Dagoberto Riascos de primero y luego Alexander Iturre de segundo, con gran
diferencia seguían Jorge Lara de tercero, cuarto Ordóñez y Arlyn de último. Así
lo expresé en reunión de los 4 candidatos en Cali, asimismo, comenté
jocosamente que, era el único “blanquito” y por demás de carrera, lo que absurdamente
jugaba en mi contra…, carcajadas…, señalé entonces a Iturre como el segundo barón
electoral y le dije, si esto se resuelve con votos, vos ganas, porque a
Dagoberto lo sacaron de la contienda en la época en que el consejo superior era
controlado por fuerzas iturristas, cosa que se cambió después de que un grupo
de estudiantes, unos docentes de carrera
con conversación y un oficio valeroso, y Yo como candidato, con audiencia riesgosa
y oficio directo que ustedes conocen, logramos ante la subdirección de
Inspección y Vigilancia del Ministerio de Educación Nacional que actuara en
consecuencia, por eso se consiguió colocar de primero la elección de consejeros
y luego la de rector, y se le abrieron las puertas a los actuales consejeros representantes
de estudiantes, egresados y profesores.
Es tanta la carga letal que se sembró con la inestabilidad desde
la muerte del rector fundador y la sacada por la puerta de atrás del rector
Candelo, que la institución continuó su caída en picada en todas sus funciones,
la que más sufrió fue la calidad académica. Las preguntas que saltan: ¿será que
los estudiantes de antes del 2010 eran mejores que los de ahora?, ¿será que los
docentes y administrativos de antes del 2010 eran mejores que los de ahora? ¿hubo
en los tiempos de Barona una universidad mejor? Hmmm…
Como candidato tuve cinco “sugerencias” de renuncia, 5 intentos
para que desistiera, con diversos argumentos, entre otros: que si renunciaba,
el proceso se caía y así se podía buscar candidatos “más apropiados”; que para un
“whitesito” y de carrera, era imposible llegar a finales; que renunciara y me
sumara a un candidato “más fuerte”; sobre todo, el objetivo era hacer caer el
proceso… Hemos hecho un gran esfuerzo tratando de resguardar a la institución
de la inestabilidad, de la intervención definitiva, de la adscripción a otra universidad o de su cierre, por eso, el paso siguiente para proteger la débil
institucionalidad, era con un rector en propiedad, a eso nos la jugamos.
El “peligro” para los etnoregionales y los micropoderes, era
que de pronto un Ministerio desesperado ante una universidad caótica que
no reacciona, que no entiende, terminara eligiéndome como rector en propiedad,
nada más lejos del contexto político, el ente más cercano a las crudas realidades
de la Universidad del Pacífico es el gobierno, más que nosotros, y aún más la
ministra de educación, María Victoria Angulo, que fue consejera en la rectoría
de Carmela Quiñonez, los que la vieron en acción en ese entonces saben a qué me
refiero… Sí la “desesperación” hubiese sido la determinante y se hubiese
volteado la coalición que tenía rector listo, ya tendría de mi parte como
rector designado por lo menos dos paros encima, me habrían adjudicado sin razón
todos los males y no sé cuántas tutelas, demandas e investigaciones, también, por
no sé qué..., éste sería un escenario posible, entre otros. Sin embargo, lo que
ocurrió, era lo que debía suceder…, pero…, ojo.
Atajar la involución es el objetivo. Un programa que no abrió, la
acreditación institucional en veremos, la acreditación de otros programas
dependiendo de la institucional; un plan de mejoramiento que no mejora; tratar
de formalizar administrativos, profesores ocasionales, o hacer un concurso
docente sin antes haber terminado de formalizar a los actuales docentes de
Planta, es un desatino; creer que el Estado es un barril sin fondo; que la
plata de la Estampilla es para hacer lo que queramos; la escasez alarmante de
estudiantes interesados en la Universidad y sobre todo en algunos programas que
no cumplen ni con la cuota mínima, está mostrando el agotamiento del “paradigma”.
Muy difícil.
La calidad es esquiva, delicada, difícil de lograr y requiere
tiempo, decantación, desgraciadamente para eso hay que saber, no es un
problema de oportunidad y menos de oportunismo, tampoco un simple asunto de estructuras
de poder político, de amigos, de ponernos de acuerdo, de astucias, de cursillos
de actualización, ni siquiera es un problema de buena voluntad, no, es
una cuestión de competencia, experticia, memoria institucional y
conocimiento, de respeto a los que saben, de autoridad; los maquillajes, los silencios,
el señalamiento a enemigos inexistentes, las vivezas y echarle la culpa a
quiénes no la tienen…, no es el camino.
Veo el esfuerzo en varios funcionarios valiosos por hacer que las
cosas funcionen, en muchos profesores comprometidos, que a la universidad le
vaya bien, a pesar de ello, se estrellan contra el “modelo”.
Esto no lo sabían, por eso quería escribirlo
Hernán Ordóñez Valverde
Docente
Unipacífico
Muy bueno profesor
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