Campaña a Rector Universidad del Pacífico ¡Entre todos, sí podemos!
Buenaventura
05/06/2019
Muro 48
Campaña a Rector Universidad del Pacífico
¡Entre todos, sí podemos!
Llegué a la
Universidad del Pacífico a hacer academia e investigación, solo eso, que es más
que suficiente para un docente de carrera, sin embargo, no pude hacer ni lo uno
ni lo otro, solo aspiraba a condiciones básicas, se dónde estoy.
En el Programa de Arquitectura,
mandaba un ingeniero civil, él y sus amigos ponían y quitaban, el problema es
que quiso seguir haciéndolo y ahí se complicó…, finalmente, terminé siendo el
Director del programa, a regañadientes, con pataletas y lloriqueos de aquel grupito. Logramos reestructurar el
programa, dándole oportunidad a los docentes formados de acá, no pude hacer más
porque la estructura que parasitó la Universidad volvió al poder, y fui a dar a
la banca, si hubiese sido un ocasional, me habrían pulverizado y no habrían dejado
ni el rastro…, la Planta (Académico-administrativa) es una de las cosas que aterroriza
a la estructura de poder transgresora, pues éste opera en la oscuridad desde la
incertidumbre contractual, desde el miedo a perder el puesto...entre otras
cosillas.
Luego vino el
descalabro de la Universidad: sin sueldos, sin liquidaciones, sin puntos, sin
producción intelectual, sin perfeccionamiento docente, sin categoría, sin
evaluación, sin investigación, sin proyección social, sin autonomía, sin almuerzos,
sin salidas pedagógicas, …sin universidad, en ese ambiente tóxico germinaron
las purgas, la discriminación y la nómina paralela, se sacaron a buenos
profesores antiguos y formados, para hacerle lado a los amigos…, y se contrataron profesores que no son profesores, y administrativos
que no son administrativos. Con todo, no había más que hacer, fundamos la Mesa Triestamentaria
y empezamos la lucha contra esa estructura transgresora.
Me preocupa pensar que,
en ésta situación, que no ha parado, consista el “proyecto regional de universidad”, que están defendiendo contra
viento y marea algunos, desde “el no
cambio”.
La cosa se calentó
cuando descubrimos el déficit, e inmediatamente fundamos la Mesa
Multiestamentaria, con actores del Paro Cívico de Buenaventura, la crítica era
que “los trapos sucios, se lavan en casa”, eso está bien cuando se trata de trapos privados, no públicos. En
consecuencia, preparamos y acudimos a la reunión con la viceministra, el
propósito era pedirle $4.000 millones para cubrir el déficit…, empero, la vice
estaba más datada que la Mesa y se demostró que la plata que envía el gobierno
es suficiente, y la cosa estaba tan grave, que la administración con rector
abordo, no pudieron decir ni pío.
Los $3.920 millones
de pesos de déficit 2017, son hoy $14.331´938.291
millones, o sea, que no pasó nada con la asamblea permanente de docentes de
carrera, no pasó nada con el paro del sindicato, no pasó nada con el paro de
los estudiantes, y no pasó nada con “la
ruta” y el “plan de choque”
diseñado con la viceministra, el déficit creció sin control el 383%, en un año
largo…
El poderoso Paro
nacional de estudiantes universitarios logró 4.5 billones para éste cuatrienio,
de 3.5 puntos más IPC en 2019, luego de 4 puntos más IPC 2020-21, de 4.5 en
2022 y 4.65 en 2023 por encima del IPC., hay, además, $250.000 millones para
los déficits de las universidades. De todo eso, a nosotros nos toca como 600
millones año –dato por verificar-, y puede que algo más, para el déficit.
Después de ver la
capacidad de acción de los dos últimos rectores encargados, muchachos abrumados
de buena voluntad, aunque, sin margen de maniobra, y es lógico, sus puestos
dependen de actores externos, de los que toman las decisiones sin saber de academia,
ni de universidades, mejor dicho, estamos “c…y con el agua bien lejos”. Estos buenos muchachos que gozan del favor
de éstos, no saben que no se puede hacer una administración sana con directrices
enfermas, no saben qué es autonomía universitaria –no la conocen-, y es
probable que no sepan que es una universidad. Las cifras no mienten, no los culpo y me
disculpan por favor.
En éste caso, la
institución debe sanarse por sí misma, en la misma ciudad, con la misma gente, con
contrataciones especiales de refuerzo, con una reestructuración
académico-administrativa vigilada por el Ministerio de Educación nacional, es urgente
conseguir la sostenibilidad financiera, con voluntad de cambio, de cambios radicales, y con el apoyo del gobierno
nacional, porque entre todos, sí podemos.
Y, si bien, lo estábamos
logrando, con duros retorcijones se consiguió librarse de algunas cabezas de la
estructura de poder transgresora, eso fue con la rebeldía de los estudiantes,
del sindicato, de los docentes de carrera, de los inspectores in situ, del plan
de mejoramiento, con eso se logró convencer al CSU (Consejo Superior
Universitario) que la cosa estaba mal, muy mal, y se lograron algunos cambios
que permitió avanzar…, a pesar de todo ello, los dirigentes enfermos de ésta
misma sociedad dolida, voltearon otra vez la universidad con nuevas cabezas, pero,
de la misma hidra, y ahora, han cambiado
la arenga del “abandono del estado”
por un nuevo y anacrónico discurso, el de que la inteligencia tiene estrato
social, género, raza, color, sabor, religión y geografía, nos están llevando otra
vez más lejos de la modernidad, y, el problema no es que no se pueda tener una
universidad neolítica acá en el Pacífico, el problema es que, como si no
hubiese pasado nada, insistan que sea la modernidad, la que sostenga con presupuestos
cada vez más gordos, esa zanganería…
Para los que tengan
alguna duda, échenle una miradita a la Buenaventura invisible, a la profunda.
¡Entre todos, sí
podemos!
Hernán Ordóñez Valverde
Rector
2019-2023
Comentarios
Publicar un comentario