MURO 41. Propuesta decente. “Fair play”
MURO 41
Buenaventura
13/01/2019
Propuesta decente
“Fair play”
“…me quedé esperando de su puño y letra una propuesta
decente y muy sabia para salvar la universidad” expresión salida después de la socialización en redes
del Muro 40. Sé que esta pregunta la hacen algunos frente a los Muros: ¡Bueno para criticar y de propuestas nada de
nada!, depende, en la hermenéutica de los Muros –sin excepción- subyacen
las propuestas.
Compra de jugadores,
árbitros y el amaño de partidos, amenazas a jugadores, a entrenadores y
árbitros que no se dejan cuadrar, fueron
el pan de cada día de cuando el crimen impuso el ritmo en el fútbol, de cuando la
delincuencia tomó los equipos, definir resultados, quienes ganaban, quienes
perdían, y de quien era la Copa. Y, no sólo en el fútbol, también en los
reinados de belleza, los reinados se ganaban por el tamaño de la amenaza o de
la bolsa.
El fútbol y la belleza perdieron los partidos y los certámenes, y perdió el gran público. Se dejó de ir a los estadios, para qué, para ver un juego arreglado, que tontería…, mejor me voy al mangón del barrio a ver fútbol de verdad, en un picado sano; se dejó de ir a los certámenes de belleza, para qué, para ver mujeres operadas, fantoches y vulgares, ganándole a reinas de verdad… mejor me voy al boulevard a ver bellezas auténticas. El juego sucio acabó con las piernas de los buenos jugadores a punta de pata, y remató a base de plata y plomo, al fútbol y la belleza.
El fútbol y la belleza perdieron los partidos y los certámenes, y perdió el gran público. Se dejó de ir a los estadios, para qué, para ver un juego arreglado, que tontería…, mejor me voy al mangón del barrio a ver fútbol de verdad, en un picado sano; se dejó de ir a los certámenes de belleza, para qué, para ver mujeres operadas, fantoches y vulgares, ganándole a reinas de verdad… mejor me voy al boulevard a ver bellezas auténticas. El juego sucio acabó con las piernas de los buenos jugadores a punta de pata, y remató a base de plata y plomo, al fútbol y la belleza.
El juego limpio es congruente
con una sociedad próspera y en paz, competir, ganar y perder, no debe implicar
la denigración del perdedor y valorar solamente al ganador, Juego limpio no es
jugar solamente para ganar, es saber perder y saber ganar, respetando al adversario,
y, sí se pierde, reconocerlo sin broncas al vencedor, ganando sin ridiculizar al
perdedor, la victoria queda sin valor si se logra de forma deshonesta e injusta.
Aprender a perder
con dignidad y ganar con altura, es procedimiento honesto y respetuoso con los
demás, con los “otros” y, consigo mismo.
El fair play (juego limpio) salvó el fútbol, protegiendo a los jugadores, respetando al árbitro y las reglas, obligó a los empresarios a contratar buenos jugadores y a dejarlos jugar…y a ser intolerantes con el juego desleal y violento, entonces, el gran público volvió a los estadios, a ver futbol. Con las reinas, no se pudo, los certámenes de belleza buscando “la mujer más bella del mundo, del universo o lo que sea”, el culto al cuerpo anabolizado de los aerobic´s y de las portadas de revistas sensacionalistas pasaron, ya no van, son estertores de una modernidad incidental que le perdió el paso a la resignificación de la mujer, hoy estamos ante una sociedad postmoderna que no quiere ver ridiculizando mujeres en bikini con preguntas sobre historia, ciencia y tecnología, como si se tratara de un concurso de conocimientos, un público que ya no quiere ver damas disputándose y jalándose los pelos por las diferencias de una belleza efímera, un público cada vez más culto que quiere ver bellezas consistentes, mujeres tomando decisiones por sí mismas, ocupando puestos de relevancia, en la política, en la educación, en la familia, en la ciencia y la tecnología, en el gobierno, mujeres de verdad, educadas, encarnadas en abuelas, mamás e hijas dedicadas y líderes, transformando la historia de sus familias, de su cuadra, de su barrio…del país, listas para hacer y cambiar sus tradicionales escenarios, con una nueva sensualidad...
El fair play (juego limpio) salvó el fútbol, protegiendo a los jugadores, respetando al árbitro y las reglas, obligó a los empresarios a contratar buenos jugadores y a dejarlos jugar…y a ser intolerantes con el juego desleal y violento, entonces, el gran público volvió a los estadios, a ver futbol. Con las reinas, no se pudo, los certámenes de belleza buscando “la mujer más bella del mundo, del universo o lo que sea”, el culto al cuerpo anabolizado de los aerobic´s y de las portadas de revistas sensacionalistas pasaron, ya no van, son estertores de una modernidad incidental que le perdió el paso a la resignificación de la mujer, hoy estamos ante una sociedad postmoderna que no quiere ver ridiculizando mujeres en bikini con preguntas sobre historia, ciencia y tecnología, como si se tratara de un concurso de conocimientos, un público que ya no quiere ver damas disputándose y jalándose los pelos por las diferencias de una belleza efímera, un público cada vez más culto que quiere ver bellezas consistentes, mujeres tomando decisiones por sí mismas, ocupando puestos de relevancia, en la política, en la educación, en la familia, en la ciencia y la tecnología, en el gobierno, mujeres de verdad, educadas, encarnadas en abuelas, mamás e hijas dedicadas y líderes, transformando la historia de sus familias, de su cuadra, de su barrio…del país, listas para hacer y cambiar sus tradicionales escenarios, con una nueva sensualidad...
Bueno, aterricemos. Hoy
la universidad del pacífico –en minúsculas- se siente como esos enfermos agonizantes
en un clima laboral tóxico, los empleados ya no tienen con que desplazarse, no pueden
pagar la gasolina del carro, de la moto, o los $1.600 del carpati, los 2 mil de la buseta o el motoratón, los profesores de Cali se ven a gatas para pagar el combustible de sus vehículos o los pasajes en bus, y más aún, los hoteles de mala
muerte a los que han tenido que llegar por física falta de recursos, ya no hay
con qué pagar hotelitos decentes como el Mariath o el Cordillera y el Felipe II
en el centro, de las tarjetas de crédito ni hablar… Los empleados están a punto
de completar tres meses sin pago y sin liquidación, para los docentes lo mismo,
más un mes muerto envuelto en un acuerdo indecente.
Un salvavidas de
suerte está por llegar, gracias a la valentía y arrojo de los estudiantes
universitarios de Colombia -incluidos los nuestros- con su productivo Paro, a
la Unipacífico le tocan $1.260 millones de pesos éste año, un baldado de agua
en el desierto en que convirtieron la universidad, el déficit, responsabilidad
de la estructura de poder que usted representa sr. rector, es un parásito
enorme e inocultable y continúa recorriendo los pasillos de la institución
recogiendo cuanto peso entra…, sin embargo, los empleados y profesores esperamos que nos toque algo de esa platica.
Sr. rector
encargado, estamos ad portas de la llegada nuevamente del rector sancionado, o
de la renovación de la sanción por tres meses más, o la remoción definitiva del
cargo de éste, aunque, es algo que está en manos del CSU (Consejo Superior
Universitario), a usted le asiste la responsabilidad de la institución, sí son
las dos últimas posibilidades, su encargatura se dobla en tiempo y le va tocar obligatoriamente
mantener viva la universidad, así sea entubada,
y, prepararla para nuevas elecciones de rector y de representantes al CSU, ahí la
institución, sí la queremos salvar, va a necesitar una propuesta decente, Juego
Limpio.
Esto lo sabemos,
solo quería escribirlo
Hernán Ordóñez Valverde
Docente
Universidad del Pacífico
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