Muro 79. La Universidad que tenemos
Se
sabe que el Dr. Petro no es comunista ni Castro chavista, es una especie de socialdemócrata
liberal, más cerca del centro que de la extrema izquierda. Además, para este
caso, tiene un compromiso ineludible con el andén oceánico del Chocó
biogeográfico, una de las zonas más pobres y abandonadas del país.
El
Pacífico colombiano tiene su oportunidad con este gobierno, en los anteriores fue
más de lo mismo, la perpetuación de la miseria y el enriquecimiento descarado de
sus líderes revendidos. A esto último le está jugando el poder que sometió la
Universidad del Pacífico, a que la actual rectora termine pronto su año, ojalá
mal, y así instalar otra vez uno de los suyos.
Primero
fue el Plan de Mejoramiento, fracasó; luego vino una seguidilla de rectores
encargados que salieron mal; después, la fiducia que terminó manoseada; más
tarde, la designación de un rector en propiedad que fracasó, aunque fuera elegido
por las mayorías, la institución quedó en el 37 % funcional; ahora, ocurrió la
suspensión del rector electo y el nombramiento desde Bogotá de una rectora
designada, si esta fracasa, va la supresión del Consejo Superior, entre otras
cosas, con esto se validaría la afirmación de las clases dirigentes sobre
Buenaventura cuando el Dr. Barona llevó el proyecto de una universidad para el
Pacífico, le contestaron en Bogotá: "No, no, no, Dr. Barona, para
Buenaventura no, sería botar la plata con una universidad, no, ahí no hay gente
para eso, allá lo que hay que hacer es más colegios técnicos y ampliar el
SENA..." Si la universidad sigue
fallando..., mejor no lo toquemos, pues esto plantea un escenario de complejidad,
incertidumbre y riesgo para el futuro de la institución.
Después
del fundador y de uno que otro rector sobresaliente, lo que ha faltado a la institución
son dirigentes de envergadura, los otros, arruinaron el pensamiento y dejaron la
institución naufragada en un río de oportunidades.
El
Ministerio de Educación ha logrado poner tres rectores -Candelo, Tobar, y Sánchez-,
los micropoderes mal sacaron a los dos primeros; Ruth Sánchez, llegó investida
de poderes especiales, solo le rinde cuentas al ministerio y en algo al CSU...,
por eso no depende de los micropoderes, aunque, la están rodeando y aplicando
lo que saben urdir, la pueden desestabilizar y hacerla cometer errores, eso si lo
dominan bien, esperamos que con su valentía, experiencia y apoyo directo del
gobierno nacional pueda sortear el mar revuelto, no le va a ser fácil a
pesar de ser bonaverense, no son sus terrenos.
La
Universidad no va a ser funcional con el mismo bailadito y menos con los
mismos bailarines, el problema de la institución no está afuera, no es solamente
los actores externos, a éstos los utilizan adentro para asustar cualquier
cambio, los micropoderes se han apoyado
en la autonomía para hacer lo que quieren, su astucia se basa en sentimientos
de regionalismo endogámico, segregación y en inventarse enemigos inexistentes,
incluso ahora, el Ministerio es el enemigo, o sea, la institucionalidad.
Es
probable que la Universidad que tenemos no tenga salvación, sería el fracaso de
un bonito proyecto construido para ayudar a sacar al Pacífico colombiano de la ignorancia
y pobreza endémica, y que el Pacífico, tampoco tenga redención, que su suerte con
la de su universidad sea que las malas costumbres terminen consolidándose y como
la manigua, acaben de comerse al Pacífico con su Claustro, sin embargo, espero
que no.
Algunos
no sabían esto, por eso quería escribirlo.
Hernán Ordóñez Valverde
Docente Universidad del Pacífico
Buenaventura
Comentarios
Publicar un comentario