Muro 25. -Caja de Pandora- 07/08/2018. “Lo último que se pierde, es la esperanza”
MURO 25
Buenaventura 07/08/2018
Buenaventura 07/08/2018
“Caja de Pandora”
“Lo
último que se pierde, es la esperanza”
Los docentes de
carrera que contribuimos a configurar la mesa multiestamentaria para salvar la
Universidad, en la compañía de líderes y lideresas estudiantiles, de los
directivos de Sintraunicol, de los garantes y facilitadores miembros de la mesa
de educación del Paro y, los miembros del comité central del Paro cívico de
Buenaventura, hemos tenido un proceso contra viento y marea. No ha sido fácil,
en esa lucha han caído varios
compañeros, 16 empleados sindicalizados a los que no se les renovó el contrato,
46 profesores aproximadamente a los que no se les renovó el contrato, 50
empleados sindicalizados de la segunda purga a los que no se les renovó el
contrato…todavía pendiente, a los empleados y profesores no sindicalizados a
los cuales no se les renovó el contrato…pendiente, a los profesores y empleados
que probablemente harán parte de la tercera purga, al final de éste año con la
disculpa del déficit, un embeleco que no surge de la incapacidad y el
desconocimiento, sino de otras cosillas…
Ningún docente ocasional
quiso inicialmente hacer parte de la mesa –por razones obvias, que entendemos-,
excepto por una excepción que confirmó la regla, una docente del Delin, que de
manera valiente o irresponsable –no lo sé- se arriesgó con nosotros. Develar el
déficit y la crisis de la Universidad del Pacífico no fue tarea fácil, mis
respetos a todos aquellos que tomaron esa decisión, que hoy estamos pagando.
Se conformó en
consecuencia la Mesa triestamentaria para salvar la Universidad, transformándose
en la mesa multiestamentaria, que garantizó la presencia de los directivos
administrativos. Dos aproximaciones con el comité central del paro cívico consolidaron
su protección como facilitadores, la primera, una de docentes de carrera hace
menos de un año, y luego, una efectiva de parte de líderes estudiantiles. Se
juntaron los esfuerzos de estudiantes y algunos docentes, con la fuerte
protesta por parte del Sindicado, el sector que se juega su supervivencia luchando
por el derecho 25, el del trabajo.
El abandono por
parte del sector administrativo –quién maneja los recursos- a la academia, a la
investigación, a la proyección social, a las salidas pedagógicas, al
perfeccionamiento docente, al reconocimiento de los puntos salariales, a la
categoría, al salario y prestaciones oportunas, a la memoria institucional, al
mejoramiento de las instalaciones, en fin, al abandono de la Universidad,
ocasionaron todo esto, entre asambleas permanentes, reuniones múltiples de la
mesa triestamentaria, de la multiestamentaria, las entrevistas radiales y de
televisión, la audiencia con la viceministra de educación superior en Bogotá,
la reunión de la Mesa con el CSU (Consejo Superior Universitario), el cierre de
las instalaciones del Campus e Itenalco, la reunión con la gobernadora, con la
Procuraduría, con la subdirección de inspección y vigilancia del MEN, la marcha
por la Unipacífico del viernes 03/08, etc. Al cierre de este Muro 25, llegó la
noticia de la aplicación por parte del MEN del Artículo 13 de la Ley 1740 del
23/12/2014 en el numeral 1. “Designar un inspector in situ, para que vigile
permanentemente y mientras subsista la situación que origina la medida, la
gestión administrativa o financiera de la entidad, así como los aspectos que
están afectando las condiciones de continuidad y calidad que motivaron la
medida”
Estos esfuerzos legítimos
han tenido efectos colaterales, como la “Asamblea”
de docentes convocada por el representante de los profesores al C.A. (Consejo
Académico), ésta, después de tres reuniones informativas coordinadas por el
representante y los docentes miembros de la Mesa, ocasionaron el destape de una
especie de “caja de Pandora”. Para
muchos, un error, para otros, un acierto. En mi concepto, algo necesario,
oportuno y doloroso en el complexo paso de una Universidad premoderna, a una
moderna. Abierta la caja, los
demonios de la calumnia, el señalamiento, la persecución, el matoneo, la
amenaza, el insulto, el chovinismo regional, la xenofobia criolla, el racismo
obsoleto, la segregación oportunista y el saboteo trasnochado, entre otros, salieron
a dar venganza contra Prometeo, por haber robado el fuego y la habilidad mecánica a los
dioses y entregarlos a los hombres. Estos demonios
libertos han convertido a algunos en
héroes bizarros, y a otros, en “objetivos
militares”. Entre tanto, espero se libere a Elpis (la esperanza), la último
bien de la Caja, por los líderes y
lideresas de verdad.
Hernán
Ordóñez Valverde
Docente UNIPACÍFICO
Comentarios
Publicar un comentario