Muro 14. "Libertad de Expresión" 04/2018. “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo” Voltaire
EL MURO N° 14. 04/2018
Libertad de Expresión
“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero
defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo” Voltaire (1694-1778)
Hay algo que en
principio me gustó, el silencio, el mutismo que se
ha apoderado de la Universidad, nadie habla ni comenta nada sobre los problemas
que tenemos, eso quiere decir, que no hay problemas, y eso, es bueno. Exceptuando
esos ruidosos del Sindicato, peleando
porque les echaron 63 compañeros… en cambio, ASPU (Asociación de Profesores
Universitarios) guardó silencio ante la no contratación de varios profesores,
incluidos magísteres y doctores, muchos de ellos antiguos en la institución, además,
sacaron al presidente de ASPU Buenaventura como si nada, no importó el fuero
sindical, ese silencio puede indicar “la
poca importancia de los despedidos…” ¿eran
innecesarios? no lo sé.
A todos los
rectores les han hecho ruido, exceptuando al fundador y al actual, y eso me
gusta, porque se puso orden, bula a los micropoderes, ésos que no dejaron
trabajar a Candelo Estacio, a Tovar, a mí cuando fui director de Arquitectura, esa
elipsis es ¿autoridad? Y, lo principal
es que así se puede trabajar, para que nos concentremos y produzcamos... Sin
embargo, ese silencio es tan silencioso, que ya no deja oír ni al pensamiento, la
desconfianza invadió todos los espacios…grave, porque ya no se puede hablar, porque
lo graban, porque lo señalan, porque lo amenazan…me sorprendió ver a un hombre
bueno del canal Yubarta seguido de un hombre armado, de un guardaespaldas, y me sorprendió más, que nuestro rector también
ande con guardaespaldas… ¿Qué está pasando en la U. Pacífico?, de pronto no
está pasando nada, sí es así, es muy bueno…, no lo sé.
En el año 2013
entré a través de un concurso público de méritos a la Universidad del Pacífico
y enfrenté algo extraño, en aquella época tampoco se podía hablar, y sí lo
quería hacer, debía pedir autorización
al “dueño” del programa de
arquitectura. Unos docentes que se llamaron a sí mismos “colectivo de arquitectura” tenían el poder de todo… su extraño
discurso de unidad se amparaba en el
silencio, sólo tres o cuatro profesores hablaban por todos: “profesor Ordóñez, usted debe tener mucho
cuidado al hablar con los nativos de la región, ellos se ofenden por cualquier
cosa”, eran palabras de advertencia…en principio no creí esa pendejada,
hasta que comenzaron los ataques académicos y personales…ahí me quedó claro que
el problema era el control del programa, de quienes entraban y quienes salían,
sobre todo, quienes eran intocables, entre
otras cosillas. Así nace “El Muro”, una expresión muda, escrita, porque no se
podía hablar.
En 1789 la
Asamblea Nacional Constituyente adoptó la Declaración de los Derechos del
Hombre y de los Ciudadanos, como el primer paso para escribir la constitución
de la Republica de Francia. Sin embargo, sólo después de 159 años, el 10 de
diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó
la Declaración Universal de Derechos Humanos. Eso quiere decir que los tales
derechos del hombre son sólo el 0,0022 % de nuestra vida en el planeta, apenas 70
años de los 3.2 millones de años de evolución desde Lucy, aproximadamente. Éstos
principios los divulgó Antonio Nariño en 1795, y se incorporaron en diversas formas
a las constituciones de nuestro país a partir de 1810, proceso que fue
consolidado en la Constitución de 1991. O sea que, prácticamente nuestra
historia ha sido sin derechos, por eso la esclavitud era legal, las mujeres no
tenían derecho al voto, éstas tuvieron que esperar hasta 1954, que un “dictador” militar, les otorgara ese
derecho –en contra de las oligarquías liberales y conservadoras de la época-. Es
posible que aquí, no haya llegado la noticia de que existen derechos humanos, y
de que uno de ellos es la Libertad de Expresión, un derecho fundamental,
consagrado en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos de 1948, y es probable que algunos directivos y sus amigos, no conozcan
a Voltaire, a Nariño, a las Naciones Unidas…no lo sé.
Esto lo sabemos, sólo
quería escribirlo
Hernán Ordóñez Valverde
Docente
Unipacífico
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