Muro 12. Premoderno-Moderno-Postmoderno. ¿La Universidad Pública desaparecerá…en un mundo privatizado? 01/2018
EL MURO N° 12.
01/2018
¿Premoderno-Moderno-Postmoderno?
Carta Abierta a los profesores de la Universidad del
Pacífico
La felicidad estaba
en Dios, en el mudo ámbito de la Fe, indispensable para llegar al otro mundo. La
Tierra era plana, teocéntrica y la verdad residía en el dogma, en un tiempo finito;
con trabajo informal amarrado de una gran cadena de favores, tensionada por el desasosiego.
Sólo existía el bien y el mal, lo bello y lo feo, lo blanco y lo negro, y los
que no estaban conmigo estaban contra mí, había que creer para poder ver y los
mitos y tabúes eran los argumentos. Los individuos no existían, era siervos, su
cuerpo y alma pertenecían al amo, el control se hacía con el pecado y la pena
de muerte, la redención estaba en el arrepentimiento y se llegaba a este mundo
a sufrir. La inteligencia consistía en la iluminación, la medicina estaba en
manos del curandero, el hechicero, con la curación fuera de este mundo, en lo
mágico. Los gérmenes no existían y la
enfermedad estaba dentro de nosotros, en un ambiente médico de generación
espontánea. Los templos eran las iglesias, y sólo se reconocían dos identidades
sexuales; la tierra era el centro del universo, el latifundio era del señor
feudal en un universo vertical del abajo y el arriba, mientras, el monarca controlaba
la economía.
Vuelve la razón, y
la felicidad estaba en el hombre, en el cumplimiento de sus deberes y el goce
de sus derechos. La búsqueda de la verdad estaba dentro de un concepto de
progreso, de conocimiento, de democracia, de trabajo formal en un mundo
cartesiano, etnocentrista y nacionalista, con tiempo infinito. Ver para creer;
sin esclavitud y sin colonias, aflora la mujer como individuo pensante, se
inventa la píldora y los jóvenes quieren cambiar el mundo, nace el Rock, y los
argumentos son racionales; en algunos sectores de la sociedad, Dios muere,
aparece el sincretismo y la evolución. Se llega a la Luna y se ponen satélites
orbitando la tierra. Aparece el Yo, el superyó y lo subliminal, con la
abstracción; afloran las bacterias en una medicina sistémica, aparecen las
especializaciones; la inteligencia es lógica y la ley controló el orden;
aparecen los centros comerciales, la economía estaba en manos de la industria,
mientras, la tierra de las repúblicas, pasa a más manos.
La felicidad y la
verdad desaparecen…entonces, ¿en qué creer?, aparecen por tanto las verdades y
las racionalidades, acompañadas de una hijastra de la verdad, la veracidad; el
trabajo se desestructura; brotan las súper-bacterias; se acepta la diversidad y
la diferencia y con ello, salen de la oscuridad 31 y luego 112 identidades
sexuales, acompañadas por la ideología de género en un debate de todas y todos,
de personas y personos…¿?, todo se flexibiliza, se relativiza, el espacio se
vuelve curvo y se expande, en un tiempo finito. Para aproximarse a las verdades,
hay que deconstruir los hechos con la transversalidad de la ética, y, se
descubre que lo único permanente es el cambio. Se revela el mapa genético, sale
parido de la oscuridad del racismo y la discriminación…el Otro; la inteligencia
además de lógica es emocional. La tierra se concentra en pocas manos y la
industria cede ante el capital financiero; los grandes centros comerciales se
convierten en los nuevos templos…del consumo; aparece la postmiseria en
cambuches de tabla y cartón con tv, internet y celular, mientras, el mundo se empequeñece
y se conecta, emergiendo las redes sociales y los movimientos indignados, diluyéndose
las fronteras y las nacionalidades, en una modernidad liquida.
Sin embargo, en un
mundo recalentado, de recursos finitos, superpoblado y hambriento, empieza a
emerger de las oscuras trazas de las elites altamente enriquecidas, los autoritarios
mulos (I. Asimov) y en alegoría
agnotológica cuestionan las verdades científicas, y, con ejércitos de conversos,
bufones e indoctos, desatan el racismo, el chovinismo y el miedo al otro. En
esos términos, en el presente, cabría la posibilidad de que la modernidad y la
postmodernidad desaparezcan, mueran en aburridores y prosaicos actos supremos
de violencia, con el objeto de volver a torcer la verdad, la veracidad y las
verdades, aplastandolas nuevamente a un
mundo plano y primitivo, y, el conocimiento, la experiencia, el mérito y la
honestidad, serán burladas por la ignorancia y la vulgaridad, éstas últimas heroínas inversas, serán aplaudidas como
reivindicación por la estupidez. Los
estados pigmeos dejaran las naciones y la economía en manos particulares, y se
dedicaran a vivir de la corrupción a través de una legalidad controlada. En ese
ambiente mórbido, volverá la cizaña del oscurantismo clientelar en aterradora
abundancia, por campos indecentes asperjados de miedo y parcelados por cercos tecnológicos
de involución…
¿La Universidad
Pública desaparecerá…en un mundo privatizado? La Universidad del Pacifico en
concepción ¿_________________?, está encharcada en luchas intestinas de poder,
del sí son de aquí, del sí son de allá, en un sopor acalorado, húmedo,
endogámico, con otras cosillas…que empaña la Visión, impidiendo ver la Misión.
Y esto, bajo la mirada indolente y circunspecta del Ministerio de Educación. Mientras,
Buenaventura avanza y se cosmopolita…sin la UNPA.
Esto lo sabemos,
sólo quería escribirlo
Hernán Ordóñez Valverde
Docente
Unipacífico
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